Sólo Dios es el Santo
Adorar es reconocer la trascendencia, la absoluta soberanía, y el misterio de Dios infinito, porque "sólo él es el Santo" (Sal 99,5). Esta actitud interna se puede expresar con gestos externos o con fórmulas oracionales. Sólo Dios puede ser adorado, puesto que sólo él es el primer principio de quien procede y depende todo (Mt 4,10; Deut 6,13). "Ante él se postrarán todas las familias de los pueblos" (Sal 22,28). Los salmos invitan a adorar a Dios, "porque él nos ha creado" (Sal 95,6-7).
En el plano moral, la adoración pertenece a la virtud de la "religión": relación especial con Dios (Santo Tomás, II-II, 84). Se expresa en el "culto" de "latría" (de adoración) porque va dirigido a la divinidad, reconociendo su "misterio" y su infinitud.
En el camino de la oración, no solamente se trata de adorar a Dios, sino también de la actitud profunda y contemplativa de "callar" ante el misterio. Decimos también que adoramos los designios misteriosos de la Providencia de Dios. Jesús nos enseña a "adorar al Padre en espíritu y en verdad" (Jn 4,23).
Adorar a Dios uno y Trino
En el cristianismo, adoramos a Jesús, por ser Hijo de Dios (la persona del Verbo unida a su naturaleza humana), y consecuentemente también la Eucaristía, donde él está presente. Los Magos "lo adoraron" (Mt 2,11). Hemos recibido, como herencia apostólica y evangélica, la expresión del apóstol Santo Tomás: "Señor mío y dios mío" (Jn 20,28).
San Pablo invita a toda la humanidad a adorar a Jesús, el Señor: "Para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra y en los abismos, y toda lengua confiese que Cristo Jesús es Señor para gloria de Dios Padre" (Fil 2,10-11). Esta adoración del Verbo hecho hombre es, al mismo tiempo, afirmación de la unidad vital de Dios Amor, uno en su naturaleza y trino en las personas, Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Referencias: Alabanza, contemplación, culto, Encarnación,
Eucaristía, gloria de Dios, misterio, oración, Providencia,
religión, Trinidad.
Lectura de documentos: CEC 2084-2086, 2096-2098, 2628.
Bibliografía: I. HAUSHEER, Adorar al Padre en Espíritu
y en verdad (Bilbao, Mensajero, 1968); R. MORETTI, Adorazione,
en: Dizionario enciclopedico di Spiritualità (Roma, Città
Nuova, 1990) 28-32. Ver bibliografía de culto, gloria de Dios, oración.